Tengo de lo que no tengo para dártelo como si tuviera.. mi alegría y mi noche entera, mi certeza y mi inseguridad .
El tiempo me enseñó a ser alegre a pesar de todo,
a ponerle el pecho a cualquier situación.
Y yo me creía tan fuerte con mi sonrisa como bandera,
con mi entereza a flor de piel,
pero a veces la sonrisa no basta
y probablemente el orgullo estorbe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario